En este bonito mundo, todos somos bonitos, aunque no todos físicamente bonitos, sin embargo nos burlamos de la fea, sin saber que todos los bonitos del bonito mundo dependemos de una fea, una fea que nos conoce pero nosotros no a ella, esta fea desconocida nos puede tocar, si quiere puede acariciar sutilmente nuestros ojos a la vez que nos besa secándonos la lengua, quitándonos el aliento y finalmente arrancándonos un último suspiro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario