Poemas: "Señales de humo de un corazón perdido"
martes, 10 de abril de 2012
Desátate
No te mostraré mi manía en poesía, menos te nombraré una rosa en prosa, solo te diré una cosa sincera porque no eres una pasajera y menos una canción en mi corazón, sino todo lo contrario, ya que en él estas a diario, haciéndolo saltar de un brazo aunque eso no me agote tanto como el lazo, lazo rudo y duro como un nudo, nudo atado por la fuerza de un loco desatado, llamado Destino.
martes, 31 de enero de 2012
Vuelve mi amor
No pensé que llegaría este día, en el que te pediría que no te vayas de mi vida, toco tus manos y tus ojos me dicen que no volverás. Mira las estrellas; solo brillan para ti, pero me dicen que si tú te vas ya no lo harán. Vuelve por favor, siente mi corazón, se parte en dos si no vuelves, el siempre sufrirá, esta vida es una y nosotros también, funde este amor que sentimos y ya, seamos felices sin miedo a morir, y amarnos aún más allá……
Vuelve mi amor si sientes lo que yo, quédate donde estás, sin dar un paso más, mi alma te alcanzará, mi voz te arrullará……
Amor si sientes lo que yo, quédate donde estás, sin dar un paso más, mi alma te alcanzará, mi voz te arrullará…….
Si mi alma llega a ti y no vuelve a mí, ya no la esperaré, sé que tú la acogerás y amarás, sin dudar.
Y hay algo más, algo que agregar, es que mi vida no es vida si tú ya no estás.
Amarte con fuerza como lo hago yo, sentirte en mi vida y en mi respiración, no es para mí un juego de azar, es mi pasión y noción del amor.
Vuelve mi amor si sientes lo que yo, quédate donde estas, sin dar un paso más, mi alma te alcanzará, mi voz te arrullará……
Amor si sientes lo que yo, quédate donde estas, sin dar un paso más, mi alma te alcanzará, mi voz te arrullará…….
Preciosa, nunca lograré entender la razón de tu partida, y no sé si la soportaré, nadie muere por amor pero sí por desamor, te vas como se va el otoño, dejando hojas secas que se las lleva el viento, te vas como el sol en el invierno, dejando a merced del frío y la penumbra a los que se cobijan con su calor, te vas sabiendo que soy el astronauta que no volverá a tocar la luna ni las estrellas porque mi cielo eres tú, te vas a pesar de saber que no habrán ojos que me guíen ni besos que me alienten, te vas y mi mis fuerzas se van contigo y quedaré débil, pero aún me quedaré aquí y clavaré mis pies al suelo para no buscarte, mi boca coseré para no gritar y mis ojos así los mantendré para poder llorar.
Vuelve mi amor si sientes lo que yo, quédate donde estás, sin dar un paso más, mi alma te alcanzará, mi voz te arrullará……
Amor si sientes lo que yo, quédate donde estás, sin dar un paso más, mi alma te alcanzará, mi voz te arrullará…….
Si mi alma llega a ti y no vuelve a mí, ya no la esperaré, sé que tú la acogerás y amarás, sin dudar.
Y hay algo más, algo que agregar, es que mi vida no es vida si tú ya no estás.
Amarte con fuerza como lo hago yo, sentirte en mi vida y en mi respiración, no es para mí un juego de azar, es mi pasión y noción del amor.
Vuelve mi amor si sientes lo que yo, quédate donde estas, sin dar un paso más, mi alma te alcanzará, mi voz te arrullará……
Amor si sientes lo que yo, quédate donde estas, sin dar un paso más, mi alma te alcanzará, mi voz te arrullará…….
Preciosa, nunca lograré entender la razón de tu partida, y no sé si la soportaré, nadie muere por amor pero sí por desamor, te vas como se va el otoño, dejando hojas secas que se las lleva el viento, te vas como el sol en el invierno, dejando a merced del frío y la penumbra a los que se cobijan con su calor, te vas sabiendo que soy el astronauta que no volverá a tocar la luna ni las estrellas porque mi cielo eres tú, te vas a pesar de saber que no habrán ojos que me guíen ni besos que me alienten, te vas y mi mis fuerzas se van contigo y quedaré débil, pero aún me quedaré aquí y clavaré mis pies al suelo para no buscarte, mi boca coseré para no gritar y mis ojos así los mantendré para poder llorar.
A la protagonista de mi vida
Quisiera ser la molécula más insignificante y menos interesante de este barato papel con tal que pueda sentir tu piel aunque sea en este preciso instante que lees estas emociones hechas palabras, si pudiera ser esta hoja inánime y que sólo uno de tus dedos toque mi cara, me convertiría en la única hoja de papel con vida en este mundo. No creía en ella, pero me enciendes con tu mirada sin que me queme ¡y eso es vida!, haces volar abejas dentro de mí sin que me piquen ¡y eso es vida!, me haces disfrutar de la levitación sin que me caiga ¡y eso es vida! Eres la pequeña más grande de mi historia y no desertaré hasta que aceptes ser la protagonista de mi vida.
Una expresión
Nos soy un poeta, tampoco un literato, escribir no es mi pasión pero no puedo callar la voz del corazón, tampoco jugar con un sentimiento que culpa a la distancia por su sufrimiento, por ello escribo en desahogo sin esperar un reconocimiento, pero sí, mi alma ante el cansancio de hoy aprovecha este medio para reposar, porque mañana, te volverá a buscar.
Un volcán desesperado
En este frío día; por mis ojos se coló un calor apasionado que salía de la nada, una nada tan caliente como lava, lava de un volcán jóven y desesperado con miedo de erupcionar por quemarse a sí mismo, miedo de que con el canoso tiempo, su invaluable lava se convierta en frías piedras grises, piedras que ya no podrán ser fundidas ni por la lava de otro volcán.
No siempre juntos
Érase una vez un conjunto de letras que paseaban por una senda entre dos bosques de sentimientos que compartían el mismo aire, la misma tierra, la misma luz y la misma felicidad; cuando de pronto una letra se separó del grupo e irrumpió en el bosque más perfumado y se encontró con el árbol de la ira y este yacía seco y descascarado, luego pasó por el árbol del odio que se apoyaba para no caerse, sobre un árbol fuerte y fresco, era el árbol del amor, quien compasivamente lo contenía. La letra, de piernas temblorosas y rostro desencajado, retrocedía sin saber lo que sentía, cuando de pronto giró y corrió como la cresta de una ola, hasta tropezar en el camino y rodar hasta el otro bosque donde solo había hojas secas y unas bellas flores que no superaban la altura de sus rodillas y de repente llegaron las otras letras; primero la "m", luego la "i", la "e", la "p", la "r", la "j", la "u", la "n", la "t", la "a", al último la hermana gemela de la "e" y de la "s", a quienes les contó lo que vio, entonces estas le dijeron: ‟Unámonos y llevemos todas estas bellas flores al otro bosque para salvarlo” y en medio del llanto y la duda la "s" cedió. Trabajaron ‟siempre juntas” logrando traspasar y sembrar todas las bellas flores al otro bosque en un día y se fueron felices.
Al cabo de un mes volvieron por el mismo camino y entraron al campo de flores, donde ya solo había polvo, pétalos secos y una última flor que caía muerta. Fueron al otro bosque y olía a podrido, no había flores, el árbol del amor soplaba suave sobre el suelo y el árbol del odio se reía y decía: ‟Ustedes arrancaron amor joven del otro bosque y el resto murió de pena, trajeron ese amor aquí y yo me aproveché de su vida y me alimenté de su juventud, me hice suficientemente fuerte para debilitar al árbol que me sostenía, lo derroté y ahora me besa los pies”. Y las letras se sintieron culpables, impotentes y molestas, peleándose entre sí por el error y separándose para siempre.
Esto nos enseña que el amor crece con el tiempo y la paciencia en el lugar adecuado y en el momento adecuado y que no nace ni crece si se fuerza o supedita a una promesa o compromiso, simplemente se siembra en libertad, crece a voluntad y se desarrolla sin saber qué tamaño alcanzará, de lo contrario morirá o sólo será un proyecto que en palabra quedará.
Al cabo de un mes volvieron por el mismo camino y entraron al campo de flores, donde ya solo había polvo, pétalos secos y una última flor que caía muerta. Fueron al otro bosque y olía a podrido, no había flores, el árbol del amor soplaba suave sobre el suelo y el árbol del odio se reía y decía: ‟Ustedes arrancaron amor joven del otro bosque y el resto murió de pena, trajeron ese amor aquí y yo me aproveché de su vida y me alimenté de su juventud, me hice suficientemente fuerte para debilitar al árbol que me sostenía, lo derroté y ahora me besa los pies”. Y las letras se sintieron culpables, impotentes y molestas, peleándose entre sí por el error y separándose para siempre.
Esto nos enseña que el amor crece con el tiempo y la paciencia en el lugar adecuado y en el momento adecuado y que no nace ni crece si se fuerza o supedita a una promesa o compromiso, simplemente se siembra en libertad, crece a voluntad y se desarrolla sin saber qué tamaño alcanzará, de lo contrario morirá o sólo será un proyecto que en palabra quedará.
El bonito y la fea
En este bonito mundo, todos somos bonitos, aunque no todos físicamente bonitos, sin embargo nos burlamos de la fea, sin saber que todos los bonitos del bonito mundo dependemos de una fea, una fea que nos conoce pero nosotros no a ella, esta fea desconocida nos puede tocar, si quiere puede acariciar sutilmente nuestros ojos a la vez que nos besa secándonos la lengua, quitándonos el aliento y finalmente arrancándonos un último suspiro.
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